06 mayo 2008

A veces el dolor duele tanto que quisieras morirte, pero tirarse a las vías del tren no es una muerte dulce, ni siquiera digna, aunque retrasaría, eso sí, la hora de partida.

Uno se siente morir cuando se aleja, cuando las lágrimas le queman, cuando los campos se desenfocan en los ojos, cuando el aire que entra por las ventanas y puertas no son suficientes y te ahogas en la pena de nuevamente separarte, aún con la ilusión de que volverás y la desazón de no saber cuando.

Las despedidas deberían ser cada vez menos dolorosas, me intento concienciar de eso, pero no es así, y no es fácil mentirse, cada vez son más las lágrimas, escondidas tras las gafas de sol, se pegan al corazón y terminan derramándose cuando el sol se esconde, cuando una echa de menos esos momentos antes de dormir con una taza de té en las manos.

Tengo mil besos conmigo, mil miradas, mil palabras y el aroma que me recuerda que estás, que existes y esa fragancia, te trae de nuevo aquí, cerca, hasta que de nuevo los kilómetros no existan.

Gracias por haberte cruzado en mi camino!!

4 comentarios:

Vulcano Lover dijo...

Ayyyyy, mira que sois sentimentales los dos...

Un beso grande y un abrazo fuerte fuerte para cada uno.

Alx Atwaters Daza dijo...

Sí que retraría la partida :) :) Ohhh, lo siento, ehhh, y piensa en esa boba frase que lo mejor de las despedidas es la promesa del reencuentro.

No sé, por decir algo positivo...

¡¡¡Pero, mija, que pálida te encuentro!!! ¿¿¿Y mi piedra?? Menos mal que la rescaté; y la de Sense, Antinoo y las que pude...!!

Un abrazo buscando piedras

Mart-ini dijo...

:'(

Qué te puedo decir?

NaT dijo...

Demasiado sentimentales Vulcano, no lo sabes tú bien, bueno, qué digo ¡¡claro que lo sabes!
Gracias por el beso, ahora que lo tengo lejos, me viene muy bien.

Esa boba frase Alx, es la que mantiene viva la esperanza.
Y habrá reencuentro... espero que pronto.
A mi esta palidez no me gusta, ya la cambiaré y recuperaré mis preciosas piedras.
Un beso de piedra.

No me digas nada Mart-ini y no me llores más, que a este paso entre los dos volvemos a llenar el Ebro.
Besos mi niño!!!