07 mayo 2008

No es necesidad, pero si una cobardía aparente ante la fiera interior y dejo transitar las almas, afilando las uñas, rasgando la pizarra para que mis manos se oigan ya que gritar no puedo... Así empiezan los días; con el desasosiego y la tendencia asesina de quien no soporta a quienes la rodean.
Observo el café de la mañana -¡hoy doble por favor! Y el camarero; máquina infame, se queda estática sólo haciendo ruiditos interiores e imaginas una horda de seres diminutos batiendo el agua con algo con tan poca personalidad como el edificio que la contiene.
Quedan alegrías, sí, aún quedan. Su sonrisa en el ascensor que nunca se queda parado. Unos ojos verdes que se cruzan contigo a cada paso, no hablan, sólo miran y eso de momento nos parece suficiente.
La parte contraria a las alegrías también está ahí, más invisible, reptando y creciendo como cizaña, que ni se ve ni se siente, pero va anidando en cada uno. A veces por el rabillo del ojo he creído ver los cuchillos lanzados que atraviesan la sala, pero la sangre nunca llega a brotar, vuelvo entonces a mi sitio ocultando la sed. Porque tengo ganas, de que los armarios se vuelvan rojos y la moqueta colorada.

Y a él… le he invitado a un café, hoy me siento generosa. –Tiene un sabor raro ¿no? –
- Claro, ya sabes que la máquina sólo tiene opción A u opción B-. No le he dicho que el aromatizado es mío… el mal gusto no está reñido con las ganas de beber y es que en el fondo siempre he sido una romántica.

Sí, todavía quedan satisfacciones…

3 comentarios:

Caelete dijo...

menudo cambio, ¿no?

besos

Alx Atwaters Daza dijo...

Si la parte contraria a las alegrías repta por el suelo, la parte contraria a las alegrías puede ser espachurrada sin querer por unos zapatos, o la grapadora, o uno de sus propios cuchillos.

Me ha encantado la fotografía, también :)

Huummm, el work and word es siempre un equilibrio extraño, un "vamos a llevarnos bien" porque tenemos que vernos día a día, como ese horroroso programa de la Doña aquella de los campos.

UnnnMMMMMuuuabrazo

Mart-ini dijo...

Te robo una frase... "la realidad nos ha dado de frente" pero hay que ver lo bien que queda tu tacita al lado del teclado!!