12 septiembre 2006

Crepúsculo...

Me he pasado otro fin de semana pegada a un libro. Crepúsculo, que acabo de terminar ahora mismo. La verdad es que al saber que era una historia de amor juvenil vampírico, un libro destinado a adolescentes, lo empecé con cierta reticencia, pero me habían pedido que lo leyera. He de confesar que me ha gustado, que me he dejado arrastrar por sus 500 página en un amor que va más allá del entendimiento humano. Y es que los vampiros siempre me han fascinado. Lo bueno de los de este libro es que echan por tierra todas las teorías conocidas por el cine. ¿Cómo hacer que una chica nueva de instituto se enamore de un vampiro si sólo viven en la oscuridad? Estos afortunadamente viven de día y de noche. No duermen, no comen, sólo salen de caza a los bosques. No hay crucifijos, ni agua bendita, ni ajos. Sólo la atracción de la sangre; prohibida, por ese sentimiento que es más fuerte: el amor.

La portada también dice mucho del libro, claro que eso sólo se entiende una vez leído. Yo me preguntaba que tenía que ver una manzana, símbolo por excelencia de la TENTACIÓN. Ella representa lo vedado, lo incorrecto, pero a la vez lo excitante, lo intrigante. Las preguntas y las respuestas a un universo diferente y esa avidez de lo desconocido que muchas veces tenemos y no nos atrevemos a plantear. Así es la relación de los protagonistas. Una atracción que va más allá de lo inimaginable, una lucha de poderes, humano e inhumano, un choque continuo de caracteres que quieren aprender el uno del otro, ávidos de conocerse, de no perder ningún detalle y sobre todo del amor profesado entre ellos de manera callada y sin miedo a la verdad. A veces atosiga la impaciencia de Edward, él siempre tan perfecto, tan irreal, tan poderoso a los ojos de Bella y desespera la complacencia de ella arrastrada bajo el influjo que ejerce todo el encanto de él sobre su persona. Ellos comen esa manzana con todas sus consecuencias...
Habrá que leerse la segunda parte, porque sí... hay segunda parte

Cuando la vida te ofrece un sueño que supera con creces cualquiera de tus expectativas, no es razonable lamentarse de su conclusión

4 comentarios:

Vulcano Lover dijo...

La atracción no conoce reglas. Puede aparecer tanto en lo permitido (incluso en lo promovido) como en lo prohibido, en lo desaconsejable, en lo no recomendable... Entonces aparece la tentación, tan malograda por la moral cristiana de nuestra cultura, pero que yo encuentro tan motivante... La tentación nos atrae hacia lo que nos puede hacer daño. Quizá ese riesgo, esa consciencia de la dificultad de conservar intacto el placer del encuentro y mantenerlo, nos empuja a lanzarnos a ella...
Los Universos diferentes son por supuesto otro terreno de fácil tentación... La oscuridad, la ambiguedad... La tentación mueve tentáculos en diversos universos... Todos tienen algo de magnético, de deseable, de oscuridad, de ambiguedad, de peligro...
Yo soy de los que siempre toma la manzana... o al menos la muerde... A veces alargo el instante de hacerlo, pero mi boca sabe que saboreará siempre el zumo...mmm

Besos tantadores de lava...
(vaya cómo me he levantado...)

EFESOR dijo...

yo para finlandia no podría excederme con libros... ya sabes, luego podrían hacerme pagar más de la cuenta con una maleta que finalmente pesó 32 kilos.

me vine con Noah Gordon y varios en inglés pa hacerme a la idea y El Médico, de momento, está siendo interesante.

Cinephilus dijo...

Me alegra que te gustara Crepúsculo... Ha sido una de las grandes apuestas de mi ex-editorial para esta temporada y, al parecer, funciona. A mí me gustó, porque está pensado para lectores jóvenes pero los trata como adultos, con inteligencia, sin caer en la ñoñería y el didactismo que son habituales en la literatura de este tipo. Además, la novela no persigue ser una gran obra, sino tan solo contar bien una historia y, francamente, creo que lo consigue.
Besos, guapa

NaT dijo...

Si si Vulcano… como te levantaste ayer… a saber como te acostaste ;) Todos somos tentados y tentadores ¿no crees? Claro que unos caen antes, se arrastran hacia lo prohibido, que no ha de ser siempre oscuridad… pero sí puede ser peligroso…
Bueno, tú me entiendes… jejejej
Besos ¿tantadores? Me gusta más tentadores… pero no caeré, no no no

Bueno Efesor, un exceso sin tanto exceso y eso era porque no cabíamos en la maleta (que ya nos hubeira gustado), que multa hubieras tenido que pagar… jajajaj. A ni Noah no me gusta mucho la verdad y eso que es un tío majo.
Besillos medicinales niño!!!

Pues creo que es una gran apuesta Cinephilus de hecho, con el marquetin que se ha preparado… uffff… yo quiero tentaciones de esas. No sé porqué me dio cuando leí lo de la ex-editorial un palpito, jajajaja.
Besos… como siempre, de cine